LOOKBOOK para Abogados.

Este post es una reproducción de una colaboración con WWW.MARKETINGNIZE.COM

A clase debéis venir bien vestidos. No hay que venir en traje. Os recomiendo que no vengáis a clase ni a los exámenes con camisetas de equipos de futbol como esas del Milán, Milan o como se diga.

(Transcripción aproximada de la primera frase que escuché al entrar en la Facultad de Derecho de Santiago de Compostela)

Escrito este post a petición de una amiga tuitera y con posterioridad a la polémica creada por don José Ángel García Fernández en la un acto en el colegio de Abogados de La Coruña en el reparto del libro “Vademécum para abogados noveles; ed. Tirant lo Blanc, 2014.

La polémica surge, según la noticia publicada en La Voz de Galicia, a raíz de la protesta del colectivo coruñés de abogados “Iniciativa 542” que tildó de “sexista y trasnochada” la propuesta. Una divertida discusión en tuiter ha acabado en esto (si las discusiones no son distendidas y divertidas, mejor no uses tuiter).

He tenido acceso al libro y hay que poner los datos en lo que yo entiendo su contexto.

En primer lugar, el libro se llama “Vademécum para abogados noveles” y es eso, tal y como dice la RAE: un libro de poco volumen y de fácil manejo para consulta inmediata de nociones o informaciones fundamentales para abogados novatos. Abogados con una L en su toga. ¿Recordáis cuando erais así? ¡Pues eso! En sus páginas 109 y ss aborda la indumentaria del abogado.

No es una cuestión baladí recordar el Real Decreto de 24 de julio de 1982, que aprobó el Estatuto General de la Abogacía Española que regulaba que los Abogados actuarían ante los Tribunales con traje, corbata y zapatos negros, camisa blanca y vistiendo toga y, potestativamente, birrete, sin distintivos de ninguna clase.

El Real Decreto de 22 de junio de 2001, que aprobó el nuevo Estatuto General de la Abogacía Española, ex art 37.1, establece que “Los abogados comparecerán ante los Tribunales vistiendo toga y, potestativamente, birrete, sin distintivo de ninguna clase, salvo el colegial, y adecuarán su indumentaria a la dignidad y prestigio de la toga que visten y al respeto a la Justicia

Bueno, no he visto nunca a nadie utilizando un birrete así que me ahorraré no aburrirles con ello.

Respecto la toga, la RAE define la toga como: “Traje principal exterior y de ceremonia, que usan los magistrados, letrados, catedráticos, etc., encima del ordinario.”

Como premisa entiendo que no vamos a discutir sobre la toga con o sin distintivos. En donde vamos a polemizar es en la correcta adecuación de la indumentaria a la dignidad y prestigio de la toga que visten y al respeto de la justicia.

En el libro, la polémica surge no en las consideraciones de la indumentaria de los hombres sino de las mujeres. El consejo 4º es su detonante: “Las letradas han de desterrar de su entorno: el llevar botas vistiendo falda, así como los escotes profundos, las faltas demasiado cortas y abusar del perfume”.

Sin embargo, no parece que ofendan los consejos:

“Deben vestir de acuerdo con el tipo de cliente que tienen: no es lo mismo un abogado laboralista que el de una empresa multinacional. No obstante, el Abogado debe procurar vestir con suficiente formalidad, no sobrepasando la medida de su entorno”;

Los grandes despachos exigen traje para el hombre, no admitiéndose las combinaciones tipo blazer. Los únicos colores masculinos permitidos son el azul y los diferentes tonos de gris, quedando totalmente excluido el color marrón

El color marrón en un traje de caballero es ofensivo si o si. El diferenciar entre Abogado laboralista y empresa multinacional lo dejo a vuestra imaginación y sabio criterio.

Los consejos del libro tienen un antecedente en un breve análisis sobre qué es y qué no es aconsejable en el vestuario, tanto masculino como femenino.

En fin, convendréis conmigo que no es aconsejable que un Abogado lleve camisetas con publicidad aunque seas Abogado de la firma publicitaria. Convendréis conmigo que un tatuaje en el cuello de un Abogado, buena imagen, lo que se dice buena imagen no da salvo que seas el Abogado de ACDC o Extremoduro.

En mi opinión, el Abogado para adecuar la indumentaria a la dignidad entiendo que no debe llamar la atención. Con eso basta. Los que seguís mi tuiter conocéis mi poco cariño a las camisas blancas y mi afición a las azules pero más como un pequeño “cachondeo” que como una realidad.

Sin embargo, es cierto que, según el tipo de despacho –ubicación, tipo de cliente, etc-, la indumentaria no es igual y entiendo que la propia dinámica del día a día orientará al Abogado novel a saber ¿qué debo ponerme? No es lo mismo un pequeño despacho en un pueblo, que un despacho en una capital de provincia, que un Big Four.

Convendremos que, de modo genérico, el traje debe ser azul o gris, sin estridencias ni brillos, camisa azul o blanca, DE MANGA LARGA Y SIN BOTONES EN EL CUELLO, y corbata discreta; unos zapatos también discretos, según el criterio de cada cual pero conociendo que los mocasines (que a mi me gustan) son lo menos formal, luego puede entrar el monkstrap y luego el zapato con cordones sencillo y Oxford negros –lo más formal-; negros, color vino o un color marrón oscuro, discreto. Si ya queréis bordarlo con cinturón a juego (o que no desentone mucho). Los calcetines oscuros.

Bueno, pues no yo visto así. Soy más informal aunque llevo camisa, chaqueta y corbata. Lo que no visto son camisas con botones en el cuello y corbata y, por supuesto, no tengo ni una sola camisa de manga corta. Soy más de americana y chinos o pantalón de vestir. Cosas de la vida. La ventaja de ser tu propio jefe. No obstante, si tengo reunión voy de traje, como no puede ser de otra manera.

PD.- La toga no tiene regulado el color. ¿Os acordáis de Will Smith en El Principe de Bel Air? Will llevaba la chaqueta al revés porque le gustaban las flores del forro interior porque la norma del colegio obligaba a llevar esa chaqueta pero no el cómo.

¿Hay alguna regla o norma que impida vestir una toga de fantasía?

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo Sin categoría

2 Respuestas a “LOOKBOOK para Abogados.

  1. Felicidades por tu blog, que recién decubro, Luis.
    Me parece que las normas sociales de vestimenta tienen la función de mostrar respeto al cliente, al contrario, y al juez. Pero ante todo, mostrarse respeto a uno mismo y a la función que realiza en sociedad. También lo son otros valores profesionales, como la puntualidad o la premura a la hora de contestar a e-mails, devolver llamadas, etc.
    Al final, cada uno pone sus estándares.

    • Hola, muchas gracias por la consideración.

      Creo que tienes toda la razón.

      Entiendo que hay que guardar un equilibrio razonable.

      Como leí una vez: si vas a un estadio de fútbol de smoking llamarás la atención y si vas con una camiseta de un equipo de fútbol a una boda también.

      El equilibrio y saber donde y ante quién estás (un juez) requiere unos estándares mínimos en relación a la proyección profesional de nuestra profesión.

      Muchas gracias por leerme. Espero no aburrir.

      Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s