NUEVA Ley de Proced. Adtvo Común, NUEVA Ley de Régimen Jco AAPP y NUEVA MODIFICACIÓN de la Ley Concursal

Sorpresas de viernes que tenemos un post doble. Lamentablemente para el lector este es solo informativo de una leyes cuyo contenido principal comenzará a ser aplicado dentro de un año, según el texto. Según como van las cosas no creo que llegue a comer el turrón o bien no pasan del carnaval sin ser modificadas.

Como nota graciosa (verdadero humor negro) nos cuelan otra reforma de la ley concursal.

Dan ganas de dar un puñetazo en la mesa gritar un exabrupto muy español !co..! e incitar a la violencia contra un legislado pero podría hacer una reforma en condiciones y no dedicarse a hacer parche tras parche en una las disposiciones finales de cada ley que va publicando. ¿Era tan difícil sentarse, tranquilizarse y hacer una bien en condiciones? Ya he dicho en mil ocasiones que aprender la ley concursal es inútil porque cada trimestre es notificada. A partir del día 20 de diciembre seguro que la cambian otra vez.

 Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público.

Como anécdota os transcribo la nueva modificación de la ley concursal:

Disposición final decimoctava. Entrada en vigor.

2. No obstante, entrarán en vigor el día siguiente al de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado» la disposición final primera, de modificación de la Ley 23/1982, de 16 de junio, reguladora del Patrimonio Nacional, la disposición final segunda, de modificación del Real Decreto-Ley 12/1995, de 28 de diciembre, sobre medidas urgentes en materia presupuestaria, tributaria y financiera, los puntos uno a tres de la disposición final quinta, de modificación de la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal, la disposición final séptima, de modificación de la Ley 38/2003, de 17 de noviembre, General de Subvenciones y la disposición final undécima, de modificación de la Ley 20/2015, de 14 de julio, de ordenación, supervisión y solvencia de las entidades aseguradoras y reaseguradoras.

Disposición final quinta. Modificación de la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal.

La Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal, queda modificada en los siguientes términos:

Uno. El apartado 1 del artículo 3 queda redactado como sigue:

«1. Para solicitar la declaración de concurso están legitimados el deudor, cualquiera de sus acreedores y el mediador concursal cuando se trate del procedimiento regulado en el Título X de esta Ley.

Si el deudor fuera persona jurídica, será competente para decidir sobre la solicitud el órgano de administración o de liquidación.»

Dos. El artículo 34 ter queda redactado como sigue:
«Artículo 34 ter. Régimen de la cuenta de garantía arancelaria.

1. El Ministerio de Justicia gestionará la cuenta de garantía arancelaria en la forma que se determine reglamentariamente, ya sea directamente o a través de terceros.

2. La gestión de la cuenta y el control de los ingresos y los cargos se realizará a través de la aplicación informática que determine el Ministerio de Justicia. La aplicación dispondrá de los mecanismos adecuados de control, seguridad y supervisión, y deberá garantizar la autenticidad, confidencialidad, integridad y disponibilidad de los datos, permitir la disposición de fondos mediante la expedición de órdenes telemáticas de transferencia y mandamientos de pago, así como proporcionar información sobre los movimientos y saldos de las cuentas.

3. En los casos de falta de medios informáticos adecuados o imposibilidad técnica sobrevenida, se podrán emitir mandamientos de pago u órdenes de transferencia de forma manual utilizando los impresos normalizados.

4. La cuenta de garantía arancelaria permitirá el control de las aportaciones que corresponden a los administradores concursales. Si en el momento de la rendición de cuentas el administrador concursal no hubiera realizado los ingresos en la cuenta a los que estuviera obligado, el secretario judicial le instará a que lo haga en el plazo de 10 días. Si transcurrido dicho plazo no hubiera cumplido con su obligación, será dado de baja en la sección cuarta del Registro Público Concursal hasta que proceda a su abono.»

Tres. El apartado 2 del artículo 34 quáter de la Ley Concursal quedará con la siguiente redacción:

«2. Antes de la presentación del informe de rendición de cuentas, la administración concursal deberá ingresar en la cuenta de garantía arancelaria las aportaciones obligatorias establecidas en el apartado anterior, calculadas sobre las cantidades efectivamente percibidas. Simultáneamente, la administración concursal o cada uno de los administradores concursales deberán dar cuenta al secretario judicial del juzgado donde se tramita el concurso del importe ingresado.»

¿Qué es el cuerpo cierto? Requisitos.

El post de hoy no va sobre ningún cadáver de indubitada procedencia que han encontrado los de CSI Las Vegas -dónde caen como moscas, por cierto-. Tampoco es un elemento de origen conocido pero de extraña naturaleza de los que muestra Iker Jiménez.

En la entrega de la cosa vendida hay una serie de artículos bastante puñeteros que pueden afectar al precio final por aparecer sorpresas de última hora.

Entre estos artículos hay que mencionar el 1469 y ss del Código Civil:

El art 1469 en la parte que dice: “Si la venta de bienes inmuebles se hubiese hecho con expresión de su cabida, a razón de un precio por unidad de medida o número, tendrá obligación el vendedor de entregar al comprador, si éste lo exige, todo cuanto se haya expresado en el contrato; pero si esto no fuere posible, podrá el comprador optar entre una rebaja proporcional del precio o la rescisión del contrato, siempre que, en este último caso, no baje de la décima parte de la cabida la disminución de la que se le atribuyera al inmueble.”

El 1470 es similar pero en el sentido de que el comprador deberá pagar el exceso de precio si hay mayor cabida.

El art 1471 regula lo que se ha venido llamando el cuerpo cierto:

“En la venta de un inmueble, hecha por precio alzado y no a razón de un tanto por unidad de medida o número, no tendrá lugar el aumento o disminución del mismo, aunque resulte mayor o menor cabida o número de los expresados en el contrato.

Esto mismo tendrá lugar cuando sean dos o más fincas las vendidas por un solo precio pero, si, además de expresarse los linderos, indispensables en toda enajenación de inmuebles, se designaren en el contrato su cabida o número, el vendedor estará obligado a entregar todo lo que se comprenda dentro de los mismos linderos, aun cuando exceda de la cabida o número expresados en el contrato; y, si no pudiere, sufrirá una disminución en el precio, proporcional a lo que falte de cabida o número, a no ser que el contrato quede anulado por no conformarse el comprador con que se deje de entregar lo que se estipuló.”

Es decir, no habrá sorpresas ni para comprador ni para vendedor si utilizamos en la cláusula de objeto del contrato la expresión “como cuerpo cierto” añadido a las características del inmueble. Esto, evidentemente, sin perjuicio de la necesidad clara y precisa de los lindes porque cuerpo cierto no es cuerpo indeterminado.

En este sentido, se pronunció hace no mucho, la Sala del TS en la STS 2583/2015 de 16-6-2015, Cendoj 28079110012015100320

“El primer motivo se formula por infracción del artículo 1471 del Código Civil , sobre la venta del inmueble como “cuerpo cierto” o precio alzado” y de la jurisprudencia que lo interpreta y aplica.

La sentencia de esta Sala no 450/2011, de 16 junio , con cita de las de 29 septiembre 2009 y 14 mayo 2010 , afirma que «la venta de una finca como “cuerpo cierto ” comporta la necesidad de fijación clara y precisa de los linderos, tal como pueden ser los accidentes geográficos, caminos, elementos delimitadores de fincas contiguas etc., de modo que -determinado así el objeto- incluso la fijación de la superficie de la finca no resulta esencial, pues vendedor y comprador convienen en la transmisión de un espacio concreto y conocido por ambos (sentenciasde 4 abril 1979y10 mayo 1982). No puede entenderse, en consecuencia, que exista compraventa de “cuerpo cierto” cuando, aunque lógicamente se fijen linderos, estos no están perfectamente definidos por los cuatro puntos cardinales y, en concreto, por alguno de los vientos se afirme que se linda con “remanente” de la finca matriz de la que se segrega, pues en tales casos será siempre necesaria la determinación de la superficie vendida para poder delimitar la finca».

En el caso presente, el motivo ha de ser rechazado ya que la escritura de compraventa utiliza la expresión “cuerpo cierto” pero pese a ello se señalan linderos como “parque público” o “resto de la finca” y en la propia escritura anterior de cesión gratuita por parte del Estado a la demandante se describen las parcelas objeto de la cesión como sigue, y se recoge en la propia demanda, haciendo referencia a “resto de la finca”, lo que no resulta compatible con la consideración de la finca vendida como “cuerpo cierto”