La STJUE de 2-9-2021, asunto C-932/19 a la que llego por un tuit de @iurispress estudia una cuestión de nulidad de cláusula de contrato de préstamo en moneda extranjera.

La STJUE, n.º 51 dice:

procede responder a la cuestión prejudicial planteada que el artículo 6, apartado 1, de la Directiva 93/13 debe interpretarse en el sentido de que no se opone a una legislación nacional que, con respecto a los contratos de préstamo celebrados con un consumidor, declara nula una cláusula relativa al diferencial cambiario considerada abusiva y obliga al juez nacional competente a sustituir dicha cláusula por una disposición de Derecho nacional que impone la utilización de un tipo de cambio oficial, sin prever la posibilidad de que ese juez estime la pretensión del consumidor afectado de que se anule completamente el contrato de préstamo, incluso cuando dicho juez estime que el mantenimiento de ese contrato sería contrario a los intereses del consumidor, en particular en lo que respecta al riesgo del tipo de cambio que este último sigue soportando en virtud de otra cláusula de dicho contrato, siempre que este mismo juez pueda, en cambio, comprobar, en el ejercicio de su poder soberano de apreciación y sin que la voluntad manifestada por el consumidor pueda prevalecer sobre ella, que la aplicación de las medidas previstas de este modo por dicha legislación nacional permite efectivamente restablecer la situación de hecho y de Derecho en la que se encontraría dicho consumidor de no haber existido esa cláusula abusiva.

Consecuencia:

  1. la legislación del país de origen permite la integración del contrato.
  2. El juez prevalece sobre la voluntad del consumidor para integrar el contrato.

Esta situación parece que se ajusta a, por ejemplo, la situación de las hipotecas multidivisa donde muchos abogados piden la nulidad del contrato cuando lo que pudiera ser jurídicamente correcto es la nulidad de la cláusula y la integración del contrato con otra cláusula (ej. Euribor, tipo fijo, etc) ahora que el Libor es historia.

No soy académico ni esto es un paper pero esta situación de integración del contrato y la obligación del juez de restablecer la situación en la que se encontraría un consumidor podría estudiarse en relación a los hoy ya famosos, créditos revolving en donde los tribunales cuando no entienden la existencia de la usura por interés superior al normal del dinero para esas operaciones declaran nulas las cláusulas de intereses remuneratorios por falta de transparencia (muy a menudo con un inexistente desarrollo de motivación jurídica) donde restablecer la situación del consumidor no es dejar sin causa el contrato (intereses remuneratorios -precio que se paga por prestar el dinero o la posibilidad de disponer de él) sino integrar el mismo, por ejemplo, con el establecimiento del interés legal del dinero o con el tipo de interés TEDR publicado por el Banco de España.

Ésta última solución tampoco la veo correcta puesto que la normativa europea prohibe la nulidad de las cláusulas que afectan “al precio” del servicio o entrega del bien.

Lo que sí está claro es que la nulidad de la cláusula y sustitución por otra y no la declaración de nulidad del contrato es un traje a medida de las hipotecas multidivisa.

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