Archivo de la categoría: DERECHO CIVIL. Reparación de daños y perjuicios in natura y por equivalencia

Incumplimiento esencial del contrato

Esta entrada fue publicada el 29-4-2016 en http://www.lawandtrends.com/noticias/civil/incumplimiento-esencial-del-contrato.html

Hoy en día es habitual, común e indispensable al tratar de las causas de resolución de los contratos que el incumplimiento de una de las partes sea “esencial”. Sin embargo, no es tan común conocer que esta “naturaleza” del incumplimiento viene no de una tradición jurídica sino de la evolución del derecho de los contratos desarrollados al amparo del Convenio de Viena sobre los contratos de compraventa internacional de mercancías, principios de UNIDROIT o Principios del Derecho Europeo de Contratos.

Dice la STS 638/2013, que “la categoría del incumplimiento esencial se aleja de la variante de la prestación debida para residenciarse, mas bien, en la coordenada de la satisfacción del interés del acreedor, en donde el centro de atención no se sitúa ya tanto en el posible alcance del incumplimiento de estos deberes contractuales previamente programados y, en su caso, implementados conforme al principio de buena fe contractual, sino en el plano satisfactivo del cumplimiento configurado en orden a los intereses primordiales que justificaron la celebración del contrato y que, por lo general, cursan o se instrumentalizan a través de la base del negocio, la causa concreta del contrato, ya expresa o conocida por ambas partes, o la naturaleza y características del tipo contractual llevado a cabo. Instrumentación técnica que concuerda, por lo general, con las expresiones al uso ya en relación a la privación sustancial de “todo aquello que cabe esperar en virtud del contrato celebrado”, en la formulación de los textos de armonización, o bien, en terminología más jurisprudencial, respecto de la frustración del “fin práctico” perseguido, de la “finalidad buscada” o de las “legítimas expectativas” planteadas.”

En dicha Sentencia, después de mencionar una serie de sentencias sobre la base de los negocios jurídico celebrados qué podría ser considerado un incumplimiento esencial, establece unos criterios en orden a su incidencia en la dinámica resolutoria de la obligación:

  1. El incumplimiento esencial se centra en la satisfacción de la finalidad buscada en el contrato. Esta finalidad, aunque no se incluya en las cláusulas obligacionales, puede ser razonable incluirlas en el expositivo para facilitar el conocimiento por parte del juzgador del interés de las partes en caso de conflicto contractual.
  2. El incumplimiento esencial se centra en la valoración en conjunto de las prestaciones sean principales, accesorias o complementarias si podemos acreditar que éstas fueron determinantes para la celebración o fin del contrato celebrado.
  3. El régimen del incumplimiento esencial, como incumplimiento resolutorio, no queda condicionado por el principio de reciprocidad que dibuja la sinalagmaticidad de la relación obligatoria ya que puede extenderse al ámbito de obligaciones que no formen parte del sinalagma en sentido estricto, caso de la obligaciones accesorias, de carácter meramente complementario.”
  4. el incumplimiento esencial también se proyecta como una valoración o ponderación de la idoneidad de los resultados, beneficios o utilidades que lógicamente cabía esperar de la naturaleza y características del contrato celebrado ( SSTS de 18 de mayo de 2012, núm. 294/2012, 29 de octubre de 2012, núm. 619/2012 y 8 de noviembre de 2012, núm. 644/2012, en relación con la conformidad en la entrega de la cosa; y STJUE de 3 de octubre de 2013 en relación a la falta de conformidad y su proyección en la reducción del precio o, en su caso, resolución del contrato)”

Para finalizar, recuerdo una anécdota que escuche en donde un americano espera que lo que está escrito en el contrato es lo que es. Lo que no está escrito, no está y un juez no puede interpretar algo que no está.

Sin embargo, los abogados españoles diremos: no te preocupes que todavía tiene que valorar la cláusula un juez.

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3 mayo, 2016 · 9:48

Reparación de daños y perjuicios in natura y reparación de daños y perjuicios por equivalencia.

Reparación de daños y perjuicios in natura y reparación de daños y perjuicios por equivalencia.

Aquí ya nadie se libra de ser demandado. Este post seguro que lo van a leer muchos amiguetes notarios del lobby notarial 2.0. Así vendrán criticas constructivas y espero evitar los más que probables zascas que me van a dar.

Bien, la cosa va más o menos así.

Pepe compra una finca y otorga escritura de compraventa ante el Notario demandado en la que costa nota simple en al que aparecía como documento pendiente de despacho un asiento recogiendo la orden de tomar anotación preventiva de embargo procedente de un procedimiento de ejecución. El Notario no advierte para que los compradores puedan optar entre:

  1. realizar o no la compra-venta
  2. alegar incumplimiento frente a la vendedora porque no contemplaba esta carga en el contrato privado previo de compraventa.

La acción que presentan contra el notario es la personal de responsabilidad contractual del art 1101 CCiv:

Quedan sujetos a la indemnización de los daños y perjuicios causados los que en el cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en dolo, negligencia o morosidad, y los que de cualquier modo contravinieren al tenor de aquéllas.

En relación con el art 143 y 175 del Reglamento Notarial:

Artículo 143

A los efectos del artículo 1217 del Código Civil, los documentos notariales se regirán por los preceptos contenidos en el presente Título.

Los testamentos y actos de última voluntad se regirán, en cuanto a su forma y requisitos o solemnidades, por los preceptos de la legislación civil, acoplándose a los mismos la notarial, teniendo ésta el carácter de norma supletoria de aquélla.

Los documentos públicos autorizados o intervenidos por notario gozan de fe pública, presumiéndose su contenido veraz e íntegro de acuerdo con lo dispuesto en la Ley.

Los efectos que el ordenamiento jurídico atribuye a la fe pública notarial sólo podrán ser negados o desvirtuados por los Jueces y Tribunales y por las administraciones y funcionarios públicos en el ejercicio de sus competencias.

Artículo 175

  1. A los efectos de informar debidamente a las partes acerca del acto o negocio jurídico, el notario, antes de autorizar el otorgamiento de una escritura de adquisición de bienes inmuebles o constitución de derecho real sobre ellos, deberá comprobar la titularidad y el estado de cargas de aquellos.
  2. El conocimiento de la titularidad y estado de cargas del inmueble se efectuará por medios telemáticos en los términos previstos en la Ley Hipotecaria. Excepcionalmente, en supuestos de imposibilidad técnica, podrá efectuarse mediante un escrito con su sello que podrá remitirse por cualquier procedimiento, incluso telefax, en cuyo caso se estará a lo dispuesto en el apartado cuarto de este artículo.
  3. Sin perjuicio de que como medio de preparación para la redacción de la escritura se acceda a los Libros del Registro de la Propiedad, el notario deberá efectuarlo también en el momento inmediato más próximo a la autorización de la escritura pública bajo su responsabilidad. En cualquier caso, el acceso se realizará sin intermediación del registrador mediante el empleo de la firma electrónica reconocida del notario y en los términos previstos en el artículo 222.10 de la Ley Hipotecaria.

  1. El artículo 146 del Reglamento Notarial dispone que: “El Notario responderá civilmente de los daños y perjuicios ocasionados con su actuación cuando sean debidos a dolo, culpa o ignorancia inexcusable. Si pudieren repararse en todo o en parte, autorizando una nueva escritura, el Notario lo hará a su costa, y no vendrá éste obligado a indemnizar sino los demás daños y perjuicios ocasionados.”

El Juzgado de Primera Instancia reconoce la negligencia del Notario demandado y la existencia de daño, pero, sin embargo, desestima la demanda por no considerar jurídicamente correcta la pretensión de que indemnice aquel mediante la consignación; al no instarse que las cantidades a consignar tengan como finalidad ser entregadas a los ejecutantes; no permitiendo la sentencia, por suponer una modificación sustancial del suplico, la aclaración de la parte actora en el sentido de que, siendo el objeto del suplico de la demanda obtener la cancelación del embargo, la consignación a tal fin de las cantidades por las que se despachó ejecución con cargo al demandado se postula como un medio para conseguir la cancelación, pero dejando libertad al Juzgado para elegir otro sistema de obtenerla.

Contra esta sentencia hubo Apelación que estimó el recurso por tres razones:

  • La aclaración del suplico fue admitido en la AP.
  • Existe responsabilidad civil del Notario.
  • La única forma de reparar el daño es cancelar la carga

El Sr. Notario presenta casación que es desestimada y el STS 4001/2015, DE 28-9-2015; CENDOJ 28079110012015100515 analiza las formas de reparar el daño diferenciando la reparación específica o “in natura” y la indemnización por equivalencia por el propio motivo que hemos contado. La finalidad de la demanda es obtener un resarcimiento de daños y perjuicio por una negligencia por lo que debería ser indiferente la forma del cómo se reparan esos daños:

 

“La reparación “in natura” consistirá en reintegrar la esfera jurídica que se ha lesionado a otra persona a su estado anterior a la causación del daño, colocando al damnificado en la situación en la que se encontraría si no se hubiese producido el evento dañoso.

Por contra, la reparación por equivalencia, denominada también indemnización y resarcimiento, lo que persigue es que se compense o resarza el menoscabo patrimonial sufrido por el damnificado, a través normalmente de la entrega de una suma de dinero, que se traduce en la prestación del “id quod interest”.

La jurisprudencia ( STS de 9 noviembre 1968 ) se decantó como regla general por el cumplimiento en forma específica, otorgando prelación a la “restitutio in integrum” sobre la indemnización con entrega de suma de dinero, declarando ( STS 10 de octubre de 2005 ) que en nuestro sistema el cumplimiento de la obligación por equivalencia es subsidiario de la satisfacción del acreedor de forma específica. En concreto, tratándose de obligaciones de hacer, la sentencia de 13 de junio 2005 puso de manifiesto que la reparación “in natura” es preferente sobre la indemnizatoria, siempre que ello sea posible y el perjudicado la prefiera ( sentencias de 2 diciembre 1994 ; 13 mayo 1996 y 13 julio 2005 ).

Ahora bien, en atención a las circunstancias concurrentes esa doctrina legal ha evolucionado permitiendo al perjudicado postular una indemnización por equivalencia en vez de la posible reparación “in natura”.

Afirma la sentencia de 16 marzo de 2011 Rc. 1642/2007 , reiterandolo la de 25 de marzo de 2015 Rc. 926/2013 , que: “Es cierto que, en determinados supuestos se ha señalado la solución contraria, a saber, que la posibilidad de instar la reclamación directa de la indemnización pertinente es una excepción a la regla general del artículo 1098 del Código Civil -reparación “in natura”- ( SSTS de 17 de marzo de 1995 ; 13 de julio y 27 de septiembre de 2005 -. Ahora bien, aun en estos casos, se ha mantenido la procedencia de la pretensión resarcitoria por equivalencia, por concurrir una serie de circunstancias, como ocurre en este caso en el que admite la sentencia que hubo un acto de conciliación que terminó sin avenencia. Todo ello como consecuencia racional y lógica de que el fin de la indemnización es tanto como la reparación o compensación y trata de conseguir que el patrimonio del lesionado quede, por efecto de la indemnización y a costa del responsable del daño, en situación igual o al menos equivalente, a la que tenía antes de haber sufrido el daño, y que la solución indemnizatoria es más efectiva en atención a las complicaciones, dilaciones y conflictos que se pueden plantear en el trámite ejecutivo ( STS 21 de diciembre 2010 ).”

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14 octubre, 2015 · 10:00