Archivo de la categoría: Obligación de constancia de que no se actúa en nombre propio sino como administrador de la sociedad

TOMADORES, TENEDORES Y FIRMAS EN LAS LETRAS DE CAMBIO, CHEQUES Y PAGARÉS.

TOMADORES, TENEDORES Y FIRMAS EN LAS LETRAS DE CAMBIO, CHEQUES Y PAGARÉS.

Si firmas una letra de cambio (o pagarés) en nombre de una empresa –lo habitual- debes indicar en la antefirma que eres representante o responderás solidariamente del pago. Esta frase la tengo grabada a fuego desde que la época en que era un serio (y joven) abogado de malvadas entidades financieras.

Esta situación se la repito constantemente a clientes que son apoderados, representantes o que, simplemente, firman cheques en representación de terceros ( lo se) y, francamente algunos me hacen caso y otros, bueno, generan negocios de pleitos perdidos.

La STS 4844/2014, de 4 de diciembre, rec 627/2013, Ponente Itmo Salas Carceler, recuerda a la STS 99/2014 de 10 de marzo, tras referirse a la norma contenida en el artículo 9 de la Ley Cambiaria y del Cheque en el sentido de que ” todos los que pusieren firmas a nombre de otro en letras de cambio (o pagarés) deberán hallarse autorizados para ello con poder de las personas en cuya representación obraren, expresándolo claramente en la antefirma” y, en todo caso, ” los tomadores y tenedores de letras tendrán derecho a exigir a los firmantes la exhibición del poder “, viene a decir, con cita de la sentencia núm. 752/2013, de 12 diciembre , que «mediante la representación, una persona actúa en nombre de otra para que los efectos de su gestión se produzcan directamente en la esfera jurídica del representado. Cuando esos efectos se generan en el funcionamiento de una relación jurídica bilateral es preciso, no sólo que el representante tenga poder, sino también que la otra parte sepa que se está relacionando jurídicamente con una persona distinta. Por ello se hace preciso que quién represente a otro -o, como sucede en el caso enjuiciado, quien actúa en la condición de órgano de una sociedad– deje constancia de que no está obrando “nomine propio” sino “alieno“, pues si no lo hiciera, lo normal es que la otra parte no lo sepa y, por lo tanto, no acepte la disociación entre quién actúa y quien va a recibir los efectos de la actuación -o, dicho con otras palabras, que entienda que éstos van a producirse directamente en la esfera de aquel con quien está tratando personalmente -….»

En este sentido ha de prevalecer la doctrina que claramente se deduce de las más recientes sentencias de esta Sala núm. 752/2013, de 12 diciembre , núm. 168/2014, de 31 marzo , y núm. 172/2014, de 2 abril , a las que se suma la de 22 de octubre de 2014 (Recurso de casación núm. 3088/2012 ) en las cuales se sostiene como doctrina que, permaneciendo la reclamación en el ámbito de la relación causal de la que dimana el crédito cartulario, la constancia en el proceso del carácter de deudora de la sociedad y de la condición de representante de quien estampó su firma en el título, atribuye a aquélla la condición de deudora y obligada al pago de la cantidad por la que el título se emitió.

La práctica habitual es que además de la copia de la letra cada parte se guarde una fotocopia con la firma de quien recibe o quien firma. Si en este documento apareciese la justificación de actuar en la representación podría utilizarse como elemento probatorio en una oposición. Se me antoja difícil que cuando no se incluye administrador en la propia letra uno se acuerdo de mencionarlo en la fotocopia que se deja firmada. En fin, por avisar que no quede.

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22 diciembre, 2014 · 18:00